La Majestuosidad hecha Perro
Pocas razas logran capturar la imaginación y el respeto instantáneo como el Leonberger. No es simplemente un perro grande; es una presencia, una fuerza de la naturaleza domesticada que combina la estética salvaje de un león con el alma de un compañero devoto. Este coloso de origen alemán representa la culminación de un sueño del siglo XIX: crear un animal que encarnara físicamente el escudo de armas de una ciudad, pero que a su vez sirviera como un símbolo de estatus, un guardián de granja y un amigo familiar inigualable.
A menudo confundido por los no iniciados con una mezcla de San Bernardo o un Pastor del Cáucaso debido a su tamaño intimidante, el Leonberger posee una identidad única. Es un perro de montaña con una afinidad sorprendente por el agua, un guardián que rara vez necesita ladrar para imponer orden y un «perro niñera» cuya paciencia es legendaria. Sin embargo, poseer un Leonberger no es una tarea para tomarse a la ligera; su tamaño, sus necesidades de mantenimiento y su corta esperanza de vida requieren un propietario informado, comprometido y emocionalmente preparado para amar intensamente a un ser que ocupará un espacio enorme, tanto en su hogar como en su vida.
A lo largo de este extenso artículo, desglosaremos cada fibra de su historia, su genética, su psicología y sus cuidados, ofreciendo la guía definitiva para entender al «León de Leonberg».
Historia y Orígenes: El Sueño de Heinrich Essig
Para entender al Leonberger actual, debemos viajar a la Alemania de mediados del siglo XIX, específicamente a la pequeña ciudad de Leonberg, situada en el distrito de Böblingen, cerca de Stuttgart.
La Visión del Concejal
La raza es el resultado directo de la ambición de un hombre: Heinrich Essig (1808-1889). Essig no era un criador cualquiera; era un concejal de la ciudad, un hombre de negocios astuto y un entusiasta de los animales con una visión de marketing muy adelantada a su tiempo. La leyenda cuenta que Essig quería crear un perro que se asemejara al animal que aparecía en el escudo heráldico de la ciudad: un león erguido sobre sus patas traseras.
La Alquimia Genética
Aunque los registros exactos de cría de Essig son a veces debatidos por los historiadores caninos, la teoría más aceptada y documentada sugiere una mezcla trifecta de razas gigantes que aportaron las características base del Leonberger:
- El Terranova (Landseer): Essig comenzó cruzando una hembra de Terranova de tipo Landseer (blanco y negro). De aquí, el Leonberger heredó su amor por el agua, su instinto de salvamento y gran parte de su estructura ósea masiva.
- El San Bernardo: Posteriormente, se introdujo sangre de San Bernardo (del Hospicio del Gran San Bernardo) para aportar tamaño, densidad ósea y esa cabeza noble y expresiva.
- El Perro de Montaña de los Pirineos: Finalmente, se cree que se utilizó el Gran Pirineo para refinar el pelaje, aportar el color blanco (que luego se intentó eliminar, aunque influyó en la textura) y añadir un instinto de guardia más agudo.
El resultado final, presentado oficialmente en 1846, fue un perro que combinaba la fuerza de las tres razas pero con un temperamento distintivo y una apariencia que recordaba al «rey de la selva».
De la Realeza a la Casi Extinción
El éxito de Essig fue rotundo. El Leonberger se convirtió rápidamente en el perro de moda entre la realeza europea. Emperatrices como Sissi de Austria (Isabel de Baviera), el Príncipe de Gales, Napoleón II y el Rey de Italia poseyeron ejemplares. Eran símbolos de lujo, perros que adornaban los palacios y que se vendían por sumas astronómicas.
Sin embargo, esta popularidad casi fue su perdición. Tras la muerte de Essig en 1889, sin un estándar unificado, la calidad de la raza decayó. Pero el golpe más duro llegó con las guerras mundiales.
El Milagro de la Supervivencia
Durante la Primera Guerra Mundial, la mayoría de los Leonbergers fueron «reclutados» para tirar de carros de municiones, actuar como mensajeros o simplemente murieron por la falta de alimento que asolaba Alemania. La raza quedó diezmada.
La situación se repitió en la Segunda Guerra Mundial. Al finalizar el conflicto en 1945, se dice que solo quedaban ocho ejemplares con pedigrí verificable en toda Alemania. Fue gracias al esfuerzo titánico de un grupo de entusiastas alemanes, liderados por Albert Kull y más tarde por otros criadores dedicados, que se recuperó la raza a partir de esos pocos supervivientes, restableciendo el estándar y salvando al Leonberger de desaparecer en los libros de historia. Hoy en día, todos los Leonbergers vivos descienden de esos pocos perros que sobrevivieron al caos de Europa.
Estándar y Características Físicas
El Leonberger es un perro gigante, dimórfico y armonioso. Según el estándar de la FCI (Federación Cinológica Internacional), pertenece al Grupo 2 (Perros tipo Pinscher y Schnauzer, Molosoides, Perros tipo montaña y Boyeros suizos), Sección 2.2 Molosoides tipo montaña.
Tamaño y Proporciones
No es solo alto; es sustancial.
- Altura a la cruz:
- Machos: 72 a 80 cm (siendo 76 cm la media ideal).
- Hembras: 65 a 75 cm (siendo 70 cm la media ideal).
- Peso: Aunque el estándar no especifica un peso exacto, debe estar en proporción a la altura.
- Machos: Generalmente entre 55 y 75 kg.
- Hembras: Generalmente entre 45 y 60 kg.
El cuerpo es ligeramente más largo que alto (rectangular), con un pecho profundo y costillas bien arqueadas que le permiten una capacidad pulmonar masiva, vital para su resistencia en natación.

La Cabeza y la Máscara
La cabeza es uno de los puntos más críticos del estándar. No debe ser tan pesada como la del San Bernardo, pero sí más profunda que ancha.
- La Máscara Negra: Es el sello distintivo de la raza. El estándar exige una máscara negra que cubra la cara y llegue hasta los ojos. Un Leonberger sin máscara negra se considera falta grave.
- Ojos: De tamaño medio, color marrón (cuanto más oscuro mejor) y con una expresión bondadosa e inteligente. No deben mostrar la conjuntiva roja (ojo caído), a diferencia de algunos otros molosos.
- Orejas: De inserción alta, carnosas, colgando planas a los lados de la cabeza.
El Manto y los Colores
El pelaje es su gloria y su condena (para la limpieza del hogar).
- Textura: Posee un manto doble. La capa externa es semisuave a dura, bastante larga y pegada al cuerpo, nunca rizada. La capa interna (subpelo) es densa y lanosa, proporcionando un aislamiento térmico e impermeabilidad excepcionales.
- La Melena: En los machos, especialmente en el cuello y el pecho, el pelo forma una «melena» de león que les da su apariencia característica e imponente. Las patas delanteras tienen flecos y las traseras «calzones».
- Colores: La gama permitida va desde el amarillo león (dorado), rojo, pardo rojizo, hasta el arena (crema pálido) y todas sus combinaciones, siempre con la máscara negra. Se permite un poco de blanco en el pecho (una pequeña estrella) y en los dedos, pero el blanco excesivo es penalizado.
Movimiento
A pesar de su tamaño, el Leonberger debe moverse con elegancia y terreno. Su trote es elástico, con buen alcance y empuje. Al verlo moverse, no debe parecer pesado ni torpe, sino fluido, capaz de cubrir grandes distancias sin fatiga aparente.
Temperamento y Carácter: El Gigante Gentil
Si el aspecto físico del Leonberger impresiona, su carácter enamora. Es la razón principal por la que la raza ha perdurado y crecido en popularidad.
Equilibrio y Estabilidad
El estándar de la raza pone un énfasis inusual en el temperamento. Un Leonberger debe ser seguro de sí mismo y soberano. No debe ser tímido ni agresivo. Ante ruidos fuertes, multitudes o situaciones nuevas, el Leonberger típico reacciona con una calma estoica. No se asusta fácilmente.
La Relación con la Familia
Es un perro profundamente gregario. A diferencia de algunas razas de guardianes de ganado que son independientes (como el Montaña de los Pirineos), el Leonberger necesita estar con su «manada» humana. El aislamiento en un patio trasero es psicológicamente devastador para esta raza. Quieren estar donde está la acción, preferiblemente acostados sobre tus pies o apoyando su enorme cabeza en tu regazo.
El «Perro Niñera»
Su reputación con los niños es excelente. Son conocidos por su paciencia infinita ante los juegos infantiles. Sin embargo, debido a su tamaño masivo, la supervisión es obligatoria. Un Leonberger joven y torpe puede derribar a un niño pequeño simplemente moviendo la cola o intentando jugar. Pero la intención rara vez es maliciosa; suelen ser protectores y dulces.
Inteligencia y Adiestramiento
Son perros inteligentes, pero no tienen el deseo servil de complacer de un Border Collie.
- Maduración Lenta: Un Leonberger no es mentalmente adulto hasta los 3 años. Tienes un cuerpo de 60 kg con el cerebro de un cachorro travieso durante mucho tiempo.
- Terquedad: Pueden ser obstinados. El entrenamiento debe basarse en el refuerzo positivo, la consistencia y la paciencia. Los métodos duros o punitivos hacen que el Leonberger se «cierre» y se niegue a cooperar.
- Sociabilización: Dado su potencial para ser un perro de guardia (aunque moderado), la socialización temprana es crítica. Deben conocer a muchas personas, perros y entornos antes de los 6 meses para asegurar que su instinto de protección esté bien calibrado.
Salud y Genética: El Talón de Aquiles
Aquí entramos en el apartado más doloroso de la raza. Como la mayoría de las razas gigantes, la longevidad del Leonberger es corta. La esperanza de vida media oscila entre los 8 y 10 años. Criar Leonbergers es un desafío constante contra la genética y las enfermedades.
Enfermedades Ortopédicas
Debido a su rápido crecimiento y gran peso:
- Displasia de Cadera y Codo: Es fundamental que los padres tengan pruebas de certificación libres de displasia.
- Panosteítis: Dolores de crecimiento en los huesos largos durante la etapa de cachorro.
Polineuropatía del Leonberger (LPN) y LEMP
Estas son enfermedades neurológicas hereditarias específicas de la raza que han sido un foco de investigación intenso.
- LPN1 y LPN2: Causan debilidad progresiva, intolerancia al ejercicio y atrofia muscular, afectando también a los nervios de la laringe (causando respiración ruidosa). Afortunadamente, existen pruebas genéticas. Nunca se debe comprar un cachorro sin saber el estatus de LPN de los padres.
- LEMP (Leucoencefalomielopatía): Otra enfermedad degenerativa que afecta a la sustancia blanca del sistema nervioso central. También tiene test genético disponible.
Cáncer
El Osteosarcoma (cáncer de huesos) y el Hemangiosarcoma son causas frecuentes de muerte prematura en la raza. La investigación actual sugiere que la esterilización temprana (antes de la madurez esquelética) podría aumentar el riesgo de osteosarcoma, por lo que muchos veterinarios recomiendan esperar.
Torsión Gástrica (Vólvulo Gástrico)
Como todos los perros de pecho profundo, el Leonberger tiene un alto riesgo de sufrir hinchazón y torsión de estómago, una emergencia mortal.
- Prevención: Alimentar en varias tomas pequeñas, evitar el ejercicio vigoroso antes y después de comer, y considerar la gastropexia preventiva (cirugía para fijar el estómago) son medidas recomendadas.

Cuidados y Mantenimiento Diario
Vivir con un Leonberger requiere una adaptación del estilo de vida y del entorno doméstico.
El Manto y la Higiene
Prepárate para el pelo. Mucho pelo.
- Cepillado: Necesitan ser cepillados al menos 1-2 veces por semana para evitar nudos detrás de las orejas y en los «calzones».
- La Muda: Dos veces al año (primavera y otoño), el Leonberger «vuela» su subpelo. Durante estas semanas, el cepillado debe ser diario. Sacarás bolsas y bolsas de lana. Si eres fanático de la limpieza inmaculada y odias encontrar pelos en la mantequilla, esta no es tu raza.
- Agua y Barro: Aman el agua y el barro. Sus patas grandes y peludas son esponjas perfectas para traer el jardín dentro de casa.
Ejercicio
A pesar de su tamaño, no son adictos al sofá (al menos no hasta que son viejos).
- Necesidades: Requieren caminatas diarias de moderada intensidad (45-60 minutos) y estimulación mental.
- Natación: Es el mejor ejercicio para ellos, ya que protege sus articulaciones mientras queman energía. Muchos Leonbergers tienen membranas interdigitales muy desarrolladas.
- Senderismo: Son excelentes compañeros de caminata, capaces de llevar alforjas (siempre que estén entrenados y tengan más de 2 años para proteger su columna).
Alimentación
Un cachorro de Leonberger es una máquina de convertir proteínas en hueso.
- Dieta de Crecimiento: Es vital usar un pienso de alta calidad formulado para «cachorros de razas gigantes». El objetivo es un crecimiento lento y constante. Un crecimiento demasiado rápido causa problemas óseos irreversibles. Evita el exceso de calcio y calorías.
- Adultos: Comen una cantidad considerable (600-900 gramos de pienso de alta gama al día, dependiendo de la actividad), lo que supone un coste mensual elevado.
Utilidad y Trabajo: Más que una Cara Bonita
El Leonberger es un perro de trabajo versátil. Aunque hoy en día es principalmente un perro de familia, conserva instintos que pueden ser canalizados en deportes caninos.
Trabajo en Agua (Water Rescue)
Heredado del Terranova, el instinto de rescate acuático es fuerte. Existen clubes en todo el mundo donde los Leonbergers entrenan para remolcar botes, llevar cuerdas a nadadores en apuros o rescatar personas (e incluso maniquíes) del agua. Su fuerza les permite arrastrar pesos enormes en el medio acuático.
Tiro de Carro (Drafting/Carting)
Históricamente usados como perros de granja, tienen una estructura perfecta para el tiro. El drafting es un deporte popular para la raza, donde aprenden a tirar de carros decorados o de carga con arneses especiales. Es una actividad que fortalece el vínculo y les da un «trabajo» que realizar.
Perro de Terapia
Debido a su altura (que permite a las personas en sillas de ruedas o camas de hospital acariciarlos sin agacharse) y a su naturaleza tranquila, son excelentes perros de terapia. Su simple presencia en hospitales, asilos o escuelas para niños con necesidades especiales suele tener un efecto calmante inmediato.
Rastreo
Sorprendentemente, tienen un olfato muy capaz y pueden destacar en pruebas de rastreo deportivo (tracking), aunque no sean tan rápidos o obsesivos como un sabueso.
Convivencia: ¿Es el Leonberger para ti?
Antes de adquirir un Leonberger, hazte estas preguntas honestamente:
- ¿Tienes espacio? No necesitan una mansión, pero un apartamento pequeño será incómodo. Necesitan un jardín vallado y espacio interior donde puedan estirarse sin tirar los muebles.
- ¿Tienes presupuesto? El precio de compra es alto, pero el mantenimiento es mayor: comida premium, prevención veterinaria (las dosis de medicamentos van por peso), seguros de salud y equipo XL.
- ¿Tienes tiempo? El aseo, el adiestramiento y el ejercicio consumen horas semanales.
- ¿Toleras la suciedad? Babas (aunque babean menos que el San Bernardo, beben agua con mucho entusiasmo), pelo, barro y humedad son parte del paquete.
- ¿Puedes manejar 70 kg? Si un Leonberger decide ir tras una ardilla y no está entrenado, te arrastrará. Necesitas capacidad física o un control mental/adiestramiento superior.
Si la respuesta a todo es sí, entonces el Leonberger te recompensará con una lealtad que no conoce límites. Son perros que «leen» las emociones de sus dueños, ofreciendo consuelo en la tristeza y compartiendo la alegría con un entusiasmo contagioso.
Diferencias con Razas Similares
Para el ojo inexperto, las diferencias pueden ser sutiles, pero son cruciales:
- Leonberger vs. Terranova: El Terranova es más pesado, más bajo y más «acuático» en su estructura extrema. El Leonberger es más atlético, más alto y tiene un hocico más largo. En carácter, el Terranova suele ser aún más suave, mientras que el Leonberger puede ser un poco más activo y guardián.
- Leonberger vs. San Bernardo: El San Bernardo es mucho más masivo, con más piel suelta y babeo significativo. El Leonberger es un «gigante seco» (boca más apretada) y más ágil. El San Bernardo puede ser más flemático.
- Leonberger vs. Mastín del Pirineo: El Mastín es un guardián de ganado puro, más independiente y territorial. El Leonberger está más orientado a la familia humana y es menos propenso a ladrar a los límites de la propiedad toda la noche.
La Cría Responsable y el Futuro de la Raza
Encontrar un buen criador es la decisión más importante que tomarás. Debido a los problemas de salud mencionados (LPN, caderas), la cría de patio o sin papeles es una ruleta rusa.
Un criador ético de Leonberger:
- Te mostrará los certificados de salud de ambos padres (caderas, codos, ojos, LPN1, LPN2, LEMP).
- No te entregará el cachorro antes de las 8-10 semanas.
- Te interrogará exhaustivamente para ver si eres apto.
- Te ofrecerá apoyo de por vida.
- Criará priorizando el temperamento y la salud sobre el tamaño exagerado.
El futuro de la raza depende de mantener la diversidad genética y luchar contra las enfermedades hereditarias. Los clubes de raza en Europa y América están trabajando duro para reducir la consanguinidad y asegurar que el Leonberger siga siendo el gigante sano y feliz que Heinrich Essig imaginó.
Conclusión
El Leonberger no es solo un perro; es un compromiso de vida con un ser extraordinario. Es la combinación perfecta de elegancia y potencia, de dulzura y protección. Tener uno es convivir con una leyenda viva, un animal que te mirará directamente a los ojos con una comprensión casi humana. Aunque su tiempo con nosotros suele ser demasiado breve, la huella que dejan sus inmensas patas en nuestro corazón dura para siempre. Son, verdaderamente, leones de salón que rugen solo con amor.
Libros Recomendados
Para profundizar en el conocimiento de esta magnífica raza, su historia, adiestramiento específico y cuidados, se recomienda la lectura de las siguientes obras (nota: la mayoría de la literatura especializada de alta calidad sobre esta raza se encuentra en inglés o alemán):
- «The Leonberger» de Guido Perosino. Considerada por muchos la «biblia» de la raza. El autor es un juez italiano de renombre mundial y criador que profundiza en la historia, la genética y el estándar con un detalle académico inigualable.
- «Der Leonberger» de Hannelie Wittpel. Una obra fundamental en alemán (existen traducciones) que explora los orígenes en la ciudad de Leonberg y la evolución de la raza a través de las guerras.
- «Living with Leonbergers» de Mina Crawford. Un enfoque más práctico y moderno, ideal para el propietario primerizo que busca consejos sobre la convivencia diaria, el adiestramiento positivo y la resolución de problemas comunes.
- «The Leonberger: A Comprehensive Guide to the Lion King of Breeds» de Anna Katherine Nicholas. Un clásico que cubre los linajes americanos y europeos, con excelentes ilustraciones y fotografías históricas.



